Las redes sociales de Internet, tales como FaceBook y Tuenti, se sumaron de una manera rápida, espontánea e incondicional a la búsqueda de la joven sevillana desaparecida hace unos días, Marta del Castillo.
A través de estas plataformas se creó un movimiento solidario que ha tenido gran repercusión y seguimiento.
Una vez que dos individuos de su entorno han declarado que mataron presuntamente a Marta, el movimiento online continúa muy dinámico para exigir Justicia contra aquellos que acabaron con su vida.
Las redes sociales -desgraciadamente- no pudieron hacer nada por encontrar a Marta. Pero se están convirtiendo en plataformas sin precedentes de presión política, desde el momento en que se utilizan también como instrumento para exigir el endurecimiento de las penas ante hechos delictivos de este tipo.
Bienvenido sea todo aquel mecanismo que venga a dinamizar la Política y a impulsar el compromiso social hacia la solidaridad y la cosa pública.
En 2004, el Senador Barack Obama, iba a dar un discurso en la Convención Demócrata.
Un joven de 22 años se le acercó de parte del entonces candidato presidencial, John Kerry. Le solicitó que modificara una frase de su discurso para que no perjudicara a una de su jefe. Aquel chaval, Jon Favreau, terminaría por convertirse en el principal escritor de los discursos de Barack Obama.
Aunque según parece, Obama repasa y adapta sus discursos, Favreau es considerado uno de los máximos responsables de la retórica y profundidad éstos.
Originario de Massachusett, Favreau comenzó a trabajar en 2005 para Barack Obama en su oficina del Senado de los Estados Unidos, antes de incorporarse en 2007 a la campaña presidencial como jefe de discursos.
En 2009 Favreau fue nombrado Director de Discursos de la Casa Blanca.
Fuente: El Secreto de Obama. Mónica Pérez de las Heras.